Un descubrimiento, las mujeres de Hannah Starkey

Las redes sociales cada vez son más un excelente lugar para descubrir nuevos artistas, de este modo conocí el trabajo de Hanna Starkey, a través de la muy recomendable página de Facebook, Photographic mercadillo.

Hannah Starkey (Gran Bretaña, 1971) es una más que interesante autora cuyo trabajo se centra en fotografías de mujeres situadas en entornos urbanos.
Tras estudiar fotografía y cine en la Napier University, Edimburgo, (1992-1995) y fotografía en el Royal College of Art de Londres (1996-1997), centró su interés en la fotografía por influencia de su abuela, una apasionada de la fotografía con la que compartió mucho tiempo durante  la infancia.
Las mujeres de Hannah Starkey parecen vivir en un mundo a caballo entre lo real y lo ficticio, entre una calle cualquiera de una gran ciudad y un escenario de un anuncio de moda.
Casi siempre ausentes, distraídas, sus mujeres desarrollan actividades cotidianas como un elemento más de las imágenes, a veces su importancia no es mayor que la del escenario o el color, que tal vez sea el auténtico protagonista pues Starkey domina el cromatismo de sus imágenes, unas veces cercano a Hopper, otras a realismos idilicos como el de Philip-Lorca di Corcia.
Algunas obras suyas forman parte de colecciones como la de la Tate Modern o el Victoria and Albert Museum de Londres, el Irish Museum of Modern Art de Dublín y el Castello di Rivoli de Turín.

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© De todas las imágenes, Hannah Starkey

Enlaces de interés:
Tanya Bonakdar Gallery
Hannah Starkey en Wikipedia

Meudon, por André Kertész

Tras un breve parón veraniego, continuo publicando con un nuevo texto dedicado a una única fotografía.

Húngaro de nacimiento, André Kertész fue el maestro de la foto perfecta, aquella en la que todos los elementos parecían formar parte de una coreografía vital que los situara en una perfecta armonía.
Su instante decisivo no era, como ocurriera más tarde con Cartier-Bressón y muchos otros, aquél en el que sucedía una anécdota, un suceso peculiar, sino el momento perfecto en el que todos lo que aparece en la fotografía parece estar relacionado, todos los elementos de la imagen se comunican, se necesitan y constituyen una perfecta unidad.
Maestro de Brassai entre otros, Kertész planificaba de forma minuciosa y obsesiva sus fotografías, entre otros motivos por la obvia limitación que imponía usar un carrete con un número finito de exposiciones. Su actitud planificadora y minuciosa a la hora de tomar fotografías produjo una larga colección de obras maestras. Para mí la mejor es “Meudon”.

Meudon-kerteszMeudon © André Kertész

Tomada en 1928 y publicada en 1935 con el título “Retrato del extrarradio” en el nº  51 de la revista París Magazine, no obtuvo una especial celebridad. Diez años después se volvió a publicar junto a otras del autor en el libro titulado “Un día en París”, un volumen editado por George Davis. Se trataba de un volumen muy bien editado y si bien era una publicación modesta en cuanto a formato y difusión, para el autor fue importante por la publicidad que le dio en un momento delicado.
André Kertész dejó París en 1936 para ir a Nueva York llevando todo su archivo en una maleta y de ese archivo salió el libro “Un día en París” Siempre considero un error haber ido a Estados Unidos porque su situación personal sólo empeoró con el traslado, sufriendo multitud de problemas como que fuera declarado persona non grata. La publicación de ese libro fue una especie de merecida recompensa
Si bien algunos vieron el libro como una secuela de “París de Nuit” que Brassai había publicado en 1933 y que en origen había ofrecido por Davis a Kertész, en realidad se trata de la obra de un autor singular. La fotografía “Meudón” aparece a página completa y en el pie de foto escrito por Davis se lee “La intensa irrealidad de los escenarios. Como un juguete, un tren cruza el viaducto en un barrio periférico ” Este pie de foto no es inocente pues da constancia de la irritación y molestia que esta fotografía despertó entre otros fotógrafos coetáneos pues, desde su perfección, se alejaba de las corrientes al uso en la fotografía de la época. André Kertész tomó esta fotografía cuando ya tenía 34 años y era un fotógrafo admirado y conocido en París tanto que Julien levy lo definió como un líder prolífico de la nueva escuela fotográfica documental, sin embargo no siempre llueve a gusto de todos.
La fotografía es perfecta o está muy cerca de la perfección. Todos los elementos que aparecen en ella han sido captados en el momento exacto. Un segundo antes o un segundo después la fotografía no tendría interés. El tren con su icónica columna de vapor, el hombre cargando lo que parece un cuadro, las personas que caminan por la calle, las obras al pie del puente. Todo encaja de manera sincrónica y perfecta.
Todo entra dentro de la normalidad en esta fotografía, todos son elementos cotidianos; Gente en la calle, un tren, edificios, obras, no hay nada extraordinario, pero la conjunción de todos los elementos le confiere a la fotografía el carácter de obra única e irrepetible, la perfección. Pero, como suele ocurrir con este tipo de fotografías, su calidad no es fortuita ni fruto de una única toma milagrosa.

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Las otras dos fotografías © André Kertész

Hay al menos otros dos negativos de fotografías que tomó en el mismo escenario. Una de ellas muestra sólo edificios, sin personas ni tren. Las otras dos se tomaron en otro momento porque, si bien no están fechadas, hay elementos que indican el paso del tiempo. De las otras dos una muestra una escena anodina y sin interés, la otra es la célebre fotografía fruto de la insistencia y el estudio detallado del lugar y de lo que sucede en él cada día. La existencia de las dos fotos de muestra hasta qué punto era importante para el autor insistir en un tema hasta encontrar la foto perfecta y resulta de gran utilidad para desmentir el mito del momento perfecto causado por el azar.
Se ha especulado sobre quién es la persona central en la fotografía, se habla de Willi Baumeister, y de ser así la fotografía sería un retrato pero no tendrían sentido las otras tomas sin el personaje protagonista. Sea como fuera, eso no tiene la mayor importancia.

Enlaces de interés:
Kertész en Wikipedia

Crónica particular de PhotoEspaña 2016 (IV)

Finalizo con este texto la crónica de algunas de las principales exposiciones de esta edición, a mi juicio interesante aunque quizás menos que otros años. Sólo quizás, esto es una opinión personal.

Museo del Romanticismo

Miroslav Tichý o la celebración del proceso fotográfico

Como ocurriera con Vivian Maier, este fotógrafo alcanzó su fama en base a su particular peripecia personal más que por sus fotografías, si bien en el caso de Maier la calidez de su obra está por encima de toda discusión, en el de Tichý tengo bastantes dudas.
La invasión de Praga por parte del ejército soviético provocó que Miroslav Tichý abandonara la Escuela de Bellas Artes de Praga por su desacuerdos con los nuevos rumbos de la institución y pasara décadas viviendo como un indigente al que la policía consideraba un enfermo mental que incluso pasó por varios psiquiátricos e instituciones similares.
Pintor en sus orígenes, se pasó a la fotografía cuando se construyó su propia cámara en 1960 y se dedicara a fotografiar furtivamente a las mujeres de Kyov. El resultado de este empeño es para algunos una gran obra de arte, un reflejo de los cambios de su sociedad o una maestría en el juego de luces y formas. Me gustaría compartir esa opinión pero en esta pequeña exposición sólo he visto la obra de un voyeur, un señor que se acerca a las chicas jóvenes, sobre todo si no llevan mucha ropa, y les hace una fotografía a escondidas.
El uso pictórico de su cámara, el aura sensual, etérea y casi mágica de sus retratadas y otras alabanzas que se pueden leer en el programa de mano son, para mi, meros efectos de trabajar con una cámara estenopeica y revelar en pésimas condiciones.
La muestra es muy pequeña y todas sus fotografías son impresiones de mala calidad que sólo muestran mujeres atractivas desde cerca, con la falta de nitidez propia de una lente artesanal. Así es como yo lo veo, aunque tal vez esté equivocado.
Hay, no obstante, un motivo poderoso para ver la exposición es que dos de sus cámara están expuestas, dos amalgamas de cartón, herrumbre e improvisación que, por increíble que parezca, son cámaras de fotos. Me han parecido dos objetos fascinantes, obras de arte en si mismos.

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tichy1© Miroslav Tichý

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Maris Maskalans. Nagli. LV- 4631

La exposición visitable en la Calcografía Nacional es un auténtico catálogo minucioso de los pobladores de Nagli, un pueblo situado en la comarca de Lagtale, en Letonia.
A la manera de August Sander pero con menos pesimismo, Maskalans ha fotografiado a los vecinos de Nagli durante veinte años construyendo durante ese tiempo un archivo visual de los pobladores del pueblo.
Todas las profesiones, todas la edades, todos los tipos han sido retratados con voluntad documental y eso, nada más y nada menos que eso es lo que ofrece esta pequeña exposición. Interesante, muy interesante.

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© Maris Maskalan

Hay más exposiciones e intentaré verlas y disfrutarlas, si algo llama mi atención lo comentaré, mientras tanto hablaré de otras fotografías y otros fotógrafos.

Crónica particular de PhotoEspaña 2016 (III)

Tercera entrada relativa a PhotoEspaña 2016.

Fundación Canal

Vivian Maier, Street photographer

Vivian Maier fue una gran fotógrafa, eso es indudable. Las circunstancias que rodean a su trabajo tales como que no revelara sus fotos o cómo fueron encontradas, añaden romanticismo e interés a su historia. Lo demás sobra.
La llegada de esta magnífica exposición a Madrid ha traído consigo un aluvión de artículos en prensa que intentan ahondar en la personalidad de Vivian Maier, en si era una santa o un demonio y demás ridiculeces que sólo aportan un morbo ajeno a la calidad innegable de su obra.
Hay que ver esta exposición, hay que disfrutar de las imágenes y prescindir un poco de los textos que las acompañan en las paredes pues, a mi juicio, son demasiados creativos y algunas cosas no cuadran, como por ejemplo que ella empujaba a las personas de alta sociedad para provocar reacciones y fotografiarlas. No imagino a Vivian Maier actuando como si de Bruce Gilden se tratara.
En definitiva, las fotografías expuestas son excelentes imágenes que retratan el mundo en el que se movió de forma magistral. La suya es la mirada de una gran artista y uno no puede dejar de pensar en la evolución patente de su obra teniendo en cuenta que no revelaba sus fotografías y por tanto no tenía ocasión de aprender de sus errores.
Imprescindible

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maier-1© Vivian Maier

Espacio Telefónica

Tras los pasos de Inge Morath, Miradas sobre el Danubio

Inge Morath fue la primera mujer miembro de pleno derecho de la prestigiosa agencia Magnum. Asistente de Cartier-Bresson en sus inicios, desarrolló una interesante carrera dentro de la que destaca el reportaje que con treinta años realizo recorriendo gran parte del Danubio para fotografiar la vida en sus orillas.
En 2014, ocho fotógrafas de diferentes procedencias y todas ellas galardonadas con el premio de fotografía Inge Morath decidieron emprender un viaje conjunto y realizar el mismo recorrido en torno al Danubio que realizara Morath años atrás.
El trabajo resultante de aquél viaje se expone ahora en Espacio Telefónica acompañado de un pequeño documental sobre el proyecto que recomiendo ver antes de disfrutar de la exposición.
Junto a las fotografías de las ocho fotógrafas se pueden ver las fotografías originales de Inge Morath y comprobar hasta qué punto fue diferente su visión de la de cada una de las fotógrafas.
Cada autora ha encarado el proyecto de forma personal y única y sus trabajos son dispares en contenido y técnicas.
Personalmente me quedo con las impresionantes fotos de gitanos con las que Claire Martin homenajea a Koudelka, con las bañistas en el mar muerto de Jessica Dimmock, los niños en blanco y negro de Emily Shiffer, la vida en las orillas del río de Claudia Guadarrama y Ami Vitale o las múltiples exposiciones de kathryn Cook.

inge_morath© Inge Morathclairemartin© Claire Martin
jessicadimmock© Jessica Dimmock
emilySchiffer© Emily Shiffer
claudiaguadarrama© Claudia Guadarrama
Kathryn-Cook© kathryn Cook

Museo Cerralbo

Shirley Baker. Mujeres, niños y hombres que dejan pasar el tiempo

Esta exposición, en cierto modo como otras que suele albergar el Cerralbo, tiene un ingrediente nostálgico y algo naif que aconseja su visita.
En las fotografías de Shirley Baker vemos habitantes de Manchester y localidades cercanas en los años sesenta y setenta y, aunque se muestran en su entorno de pobreza y dureza de vida, casi todos parecen felices, muchos de ellos con amplias sonrisas en sus rostros.
A pesar de la felicidad que aparentan, las fotografías dan sobrada información sobre las duras condiciones de vida en aquella zona del Reino Unido durante unos años muy difíciles, años en los que los barrios retratados sufrían el acoso de planes urbanísticos que amenazaban con las destrucción de las viviendas y por tanto de un modo de vida.
La mayoría de las imágenes son en Blanco y negro y sólo unas pocas en color, todas ellas de igual interés.

shirleybaker2© Shirley Baker
shirleybaker1© Shirley Bakeer

Continuará.

Crónica particular de PhotoEspaña 2016 (II)

Continua mi visión personal de PhotoEspaña 2016.

Círculo de Bellas Artes

Transiciones. Diez años que transformaron Europa. Colección Montelay

Las fotografías de esta interesante exposición fueron tomadas entre la elección de Margaret Thatcher como primera ministra del Reino Unido en 1979 y la caída del muro en 1989, una década que cambió Europa.
El realismo a golpe de flash de Martin Parr, la distante elegancia de los depósitos fotografiados por los Becher, el color intenso de Harry Gruyaert, los paisajes devastados de Jean-Marc Bustamante o los trabajadores en Blanco y negro de Chris Kilip, todos los autores claves de esos diez años en Europa están representados en una exposición que, además de un excelente paseo por la más reciente fotografía documental europea sirve de lección de la historia que no debemos olvidar por riesgo a repetirla.
Merece una visita para disfrutar las imágenes y una nueva para asimilar la lección.

harry-gruyaert© harry Gruyaert

© Boris Mikhailov

Louise Dahl-Wolfe. Con estilo propio

Louise Dahl-Wolfe es Avedon y es Horst P. Horst, es Weston y es Man Ray, es Helmut Newton y Irving Penn, y es ante todo y sobre todo elegancia.
Esta autora estadounidense (San Francisco, 1895) realizó para la revista Harper Bazaar principalmente y para otras revistas de igual prestigio un trabajo heredero de todos los grandes que la precedieron y del que son deudores sus sucesores. Sus fotografías son la esencia de un modo de fotografiar moda y retrato que tal vez ha desaparecido, una forma de componer, de exponer y de iluminar que dignifica a las modelos a través de la composición y la luz. Retrató a las más importantes modelos y actrices de su época y no hay una sola de la que no obtuviera la imagen definitiva.
Afortunadamente ahora podemos darnos una zambullida visual en lo mejor de su arte expuesto en el Círculo de Bellas Artes. Imprescindible.

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Casa de América

José A. Figueroa. Und Jetzt? (¿Y ahora qué?)

Las fotografías que José A. Figueroa tomó tras la caída del muro de Berlín con una cámara de aficionado nos muestran ese momento de nuestra historia más reciente, mejor que las de otros fotógrafos que dirigieron sus lentes hacia los puntos comunes más o menos oficiales pero tantas veces retratados.
En estas fotos tomadas sin mucha preparación, casi improvisadas por respeto y por consternación, vemos no sólo el rápido deterioro del muro desde el lado este de la ciudad, sino de qué forma su espacio fue colonizado y transformado por una ciudad y un mundo que se apresuraba a olvidarlo como si matando al mensajero desapareciera el problema que este mostraba.

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figueroa2© José A. Figueroa

Cartografías íntimas, un acercamiento a las relaciones interpersonales

Vuelvo a sentir ante esta exposición la misma sensación que me acompaña siempre que veo las muestras colectivas de Casa América, me faltan datos y me siento perdido.
Si bien en esta ocasión la información es mayor que en años anteriores y tengo el dato de que los autores que exponen son una selección de los visionados de porfolios realizados en noviembre de 2015 en el Centro Cultural de España en México y en el Centro Cultural de España en Santiago de Chile dentro del foro «Trasatlántica», sigo mareado ante la avalancha de fotografías, muchas muy buenas a primera vista y otras que sin duda tienen detrás una historia interesante, un por qué, pero lo desconozco y no puedo apreciarlo como debería, qué pena.

vicente© Vicente González

Continuará.

Crónica particular de PhotoEspaña 2016 (I)

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Cumpliendo con la costumbre comienzo mi crónica particular de PhotoEspaña 2016. Insisto en que es una crónica particular por lo que tiene de subjetivo, aquí mostraré mi opinión que no es más que eso, un parecer privado sin intención de sentar cátedra.
Este año el tema es bien jugoso, “Europas” y en torno a él se ha estructurado una edición que viene cargada de exposiciones y eventos muy prometedores, ya veremos qué van dando de si.

Museo ICO

Robin & Becher
Desplazamientos

En el texto que se puede leer al comienzo de la exposición, Robin y Becher dejan claro que ellos no son fotógrafos sino que usan la fotografía para documentar sus trabajos. Partiendo de esta premisa fundamental, la exposición resulta muy interesante por su planteamiento, por su ejecución y por todo aquello que muestra.
Andrea Robbins y Max Becher (nacidos en 1963 en Boston y en 1964 en Düsseldorf, respectivamente, y residentes en Nueva York) llevan años trabajando sobre el concepto del “Lugar transportado” fotografiando lugares que se podrían describir como desplazados.
El edificio central de una secta judía reproducido en todo el mundo allí donde se instalan sus seguidores, ciudades chinas que reproducen la arquitectura francesa u holandesa, vestigios coloniales en Namibia, el oeste americano reproducido en Almería, un parque temático que recrea chabolas de todo el mundo o la reproducción de Venecia en un hotel de Las Vegas. Pero no sólo los lugares tienen cabida en su vasto trabajo; Figuras de “La Guerra de las Galaxias” que varían según las diferentes ediciones, Alemanes disfrazados de indios americanos o Cowboys negros entre otras nos hablan sobre la copia, sobre la extrañeza de lo sacado de contexto, lo desubicado.
La exposición es un más que interesante recorrido por la obra de Robin y Becher y por aquello de lo que nos quieren hablar. Me parece un excelente punto de partida para recorrer esta edición de PhotoEspaña.

CRManagersResidenceTwo8x10© Robin & BecherGVChurchInterior8x10© Robin & Becher

 

Fernán Gómez – Centro cultural de la Villa

Cristina de Middel
Muchismo

Ya he comentado con anterioridad que me interesa y agrada el trabajo de Cristina de Middel, creo que ha aportado frescura y renovación a la fotografía española sin caer en terrenos pantanosos como el foto-apropiacionismo y similares tendencias.
Me interesan sus proyectos, que son muchos y muy diferentes tanto desde una perspectiva formal como conceptual, pero esta vez no comulgo con su propuesta.
Siento no haber encontrado en esta exposición lo que me suele ofrecer la autora, sino más bien un acto de presunción fotográfica. Tengo sensaciones encontradas y no sé cual es peor, no tengo claro si es que la de Middel está echando un órdago contándole al mundo qué su trabajo es tan bueno que si lo expone todo mezclado sin orden ni concierto nos volveremos locos de felicidad, o si por el contrario se ha quedado sin ideas y recurre a la auto-antología para salvar la papeleta de exponer en una sala de tan grandes dimensiones.
Su reflexión sobre cómo la cantidad ha condicionado su última obra es interesante para ella y sus planteamientos futuros, pero yo, como espectador, no puedo dejar de sentir que hay algo de truco para salir del paso en esta exposición.
Espero encontrarme de nuevo con su trabajo en la forma en la que hasta ahora lo ha hecho, como por ejemplo en la exposición “Antipodes” que se puede ver en la galería de La Fábrica durante esta edición del festival o en nuevas propuestas, pero que sean nuevas.

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muchismo-2© Cristina de Middel

 

Juana Biarnés

Hay una fotografía que permanece al margen de los grandes fastos, más en este país de escasos profetas. La fotografía del papel couché, la de las crónicas de sociedad como antes se les llamaba parece ser un género menor hasta que algunos programadores afortunados se topan con un genio como el de Juana Biarnés.
Todos los personajes relevantes de la época fueron capturados por su lente. De los Beatles a Isabel Preysler, todos fueron mostrados con inteligencia, con respeto y con la maestría de una fotógrafa que lo era por agradar a su padre, no por vocación, pero que supo otorgar dignidad y condición de arte a uno de los géneros fotográficos que más se han degradado con el tiempo.
La exposición muestra el trabajo prolífico de Juana Biarnés y nos recuerda como era nuestro país en su época, algo frívolo, bastante ingenuo y a la vez el germen de lo que más tarde sería. Pero además nos habla de una mujer que trabajó en un mundo de hombres sufriendo el machismo pero que no sólo no dejó de luchar por su profesión y su condición de mujer pionera sino que logró adelantarse y superar a quienes la discriminaron.
No me cabe duda de que es una visita obligada en PhotoEspaña 2016.

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© Juana Biarnés

CentroCentro

Rostros. Fotografía europea de retrato desde 1990.

El retrato puede ser el género fotográfica más interesante y el más aburrido según sea el punto de vista de quien realiza las fotografías.
Entre los muchos retratos que podemos ver cada día hay fotografías que retratan el interior de sus modelos y hay otras que no van más allá del ego del fotógrafo, algo así ocurre en esta exposición.
La muestra reúne el trabajo de un número de retratistas europeos tan nutridos que sin duda cada cual encontrará imágenes a su gusto y otras que no lo son.
Los fotógrafos que exponen son: Sergey Bratkov, Koos Breukel,  Michael Clegg & Martin Guttmann, Anton Corbijn, Christian Courreges, Luc Delahaye, Rineke Dijkstra, Denis Drazacq, Nikos Markou, Alberto García‑Alix, Jitka Hanzlová, Stratos Kalafatis, Boris Mikhailov, Jorge Molder, Lucia Nimcova, Adam Pańczuk, Dita Pepe, Anders Petersen, Jorma Puranen, Thomas Ruff, Clare Strand, Beat Streuli, Tina Barney, Thomas Struth, Juergen Teller, Paola De Pietri, Hellen van Meene, Stephan Vanfleteren, Konstantinos Ignatiadis, Ari Versluis & Ellie Uyttenbroek y Manfred Willmann.
Hay fotografías para quedarse plantado ante ellas un buen rato y otras para pasar de largo, y las unas y las otras lo serán según el gusto del espectador pero en cualquiera de los casos la exposición es una oportunidad única para conocer las tendencias y los autores de fotografía en retrato desde 1990 en el continente europeo, muy recomendable.

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© Alberto García Alix

Continuará.

Beatus Ille

Afirmaba Horacio:
Beatus ille qui procul negotiis,
ut prisca gens mortalium
paterna rura bobus exercet suis,
solutus omni faenore,
neque excitatur classico miles truci
neque horret iratum mare,
forumque vitat et superba civium
potentiorum limina.”

En sus versos, el poeta latino alababa a todo aquél que decide abandonar la vida en la ciudad, huir del ajetreo y la presión de la sociedad urbanita y encontrar su refugio en el campo, en un terreno idealizado y casi utópico donde todo es paz y armonía con la naturaleza.
Lo proclamó Horacio y desde él han sido muchos los que han seguido sus pasos, los que han roto con una vida regida por las normas de la urbe para empezar otra casi desde cero en plena naturaleza y, como suele ocurrir, en los casos más particulares siempre hubo y habrá un fotógrafo tomando constancia del hecho.
Las comunidades aisladas, los eremitas, los que renuncian a todo, los artistas bohemios que buscan su comunión con la madre tierra, los que luchan a diario con la naturaleza salvaje, todos ellos se convierten en caldo de cultivo para reportajes fotográficos de interés porque llevan consigo la fascinación de lo inusual.
En este texto quisiera hacer una reseña de los casos que más me han interesado entre los que conozco.

Los bucólicos

Los que hacen bueno a Horacio o a Fray Luis de León. Personas que han encontrado en la vida campestre un remedo de paraíso utópico, los que sienten la naturaleza como una parte de su vida y ellos parte de la naturaleza.

Alain Laboile

Descubrí el trabajo de este fotógrafo a través de las redes sociales y me produjo una extraña sensación, había algo en sus fotos que me parecía demasiado artificial, como de poses ensayadas que dan como resultado bellas imágenes pero suficientemente falsas como para adornar los marcos de alguna cadena de muebles sueca, pero a la vez había algo fascinante, que me atraía y me forzaba a no dejar una de sus fotos sin ver, sin disfrutar de su blanco y negro y de las escenas que mostraba.
Documentándome más a fondo encontré entrevistas en las que el autor hablaba de su trabajo y donde contaba su historia. Laboile (1968, Bordeaux, France) es un escultor que vive con su familia en el campo, sus seis hijos crecen en plena naturaleza y un día comenzó a fotografiar su día a día silvestre. El autor asegura que no hay premeditación ni preparación previa en ninguna de sus fotografías, es la vida normal de unos niños que disfrutan de la naturaleza.
Las fotografías son bellas por lo que cuentan y por el uso magistral del blanco y negro, eso es indudable, y sólo por eso merecen que se les dedique un tiempo.

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Screen+Shot+2013-08-18+at+9.57.52+AM© Alain Laboile

Niki Boon

Las fotografías de Alain Laboule me han recordado las de Niki Boon, que no sólo tienen una fuerte similitud formal y conceptual, sino que incluso comparte título “Familia“.
Al igual que el autor francés, la artista neozelandesa muestra en blanco y negro la vida de sus hijos. Hay un parecido muy grande entre ambos trabajos que seguramente será casual, sólo son formas parecidas de mostrar una realidad similar. Sus fotografías muestran escenas más naturales si bien sus retratados parecen estar posando.

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boon2© Niki Boon

Sally Man

Los trabajos de los dos autores anteriores me recuerdan a un tercero, las fotografías que Sally Man (Virgina, Estados Unidos, 1951) tomó de sus hijos (Jessie, Virginia y Emmett) en su granja de Lexington cuando no superaban los 12 años.
Esta serie, titulada “Immediate Family” fue comprada por instituciones como el el MoMA o el Guggenheim de Nueva York si bien es recordada por la polémica que una de sus fotografías creó, la titulada “Candy Cigarrette” (1989) en la que una de sus hijas aparece sosteniendo un cigarro y en actitud de fumar. El cigarro es en realidad una golosina, no es tabaco, pero aunque el título de la obra lo deja claro la censura hizo de las suyas. Aún así, la fotografía fue vendida en Nueva York por 266.500 dólares en Nueva York.
Esta serie de fotografías es menos inocente que las de Laboile o Boom, hay algo más perturbador pero sólo intuido, más natural y real.

sallymann2© Sally Mann (Candy Cigarette)
three-graces© Sally Mann (The three graces)

Los luchadores

Pero vivir lejos de las ciudades no siempre resulta tan utópico como pueden dar a entender algunos autores. La vida puede ser muy dura donde desaparecen las comodidades y los recursos se ven mermados, y es esa vida en los extremos la que ha generado magníficos trabajos de los fotógrafos más aventureros.

Corey Arnold

Corey Arnold no es sólo fotógrafo, es también un pescador que ha faenado en Alaska desde 1995. En su currículum suma ya siete años de pesca de cangrejos y otras especies en el mar de Bering y ahora capitanea un barco en el que se dedica a la pesca del salmón salvaje en la bahía de Bristol, Alaska.
Arnold habita en una fábrica de conservas de salmón abandonada y hace tiempo que documenta su experiencia pesquera con impactantes fotografías.
Este autor muestra la vida de los que tienen que enfrentarse a diario contra la madre naturaleza para ser parte de ella. Lo que sus imágenes muestran es la cara menos amable de la vida alejada de la ciudad pero no por ello menos interesante.
Corey Arnold ha publicado dos libros sobre su obra y sus fotografías han sido expuestas o publicadas en medios como The New Yorker, Paris Review, New York Times, Tiempo, National Geographic  o Esquire entre muchas otras.
Después de zambullirnos literalmente en sus reportajes fotográficos nos dará que pensar cada vez que estemos delante de una lata de conserva de pescado.

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Corey-Arnold-Wolf-Tide-9,xlarge.1455914620© Corey Arnold

Bharat Sikka

Nacido en Benarés en 1973, este fotógrafo forjó su carrera en Nueva York y actualmente vive entre La India y Europa. Tiene a sus espaldas un amplio curriculum como fotógrafo publicitario y editorial, pero a su vez cultiva el reportaje de caracter social.
De entre esos reportajes hay uno que me interesa sobre los demás, el titulado “The road to Salvador do mundo“.
Salvador do mundo es una población pequeña en Goa, India, cuyos habitantes viven en condiciones de miseria, en realidad no es más que uno de tantos villorrios miserables que existen en el mundo, pero de nuevo es la mirada de un fotógrafo quien dota a lo retratado de una dimensión especial.
Las fotografías de Sikka otorgan a Salvador do mundo y a sus habitantes un cierto halo mágico que presenta su pobreza y sus duras condiciones de vida como una ensoñación de cuento de hadas. Un cuento de hadas triste pero cuento a fin y al cabo.

bharatsikka-salvador-do-mundo-2© Bharat Sikka

bharatsikka-salvador-do-mundo-1© Bharat Sikka

Jan Brykczynski

Brykczvinski (1979) es un fotógrafo especializado en retratar la decadencia del kitsch involuntario, el que se produce en áreas rurales por acumulación de objetos, por el caos de los espacios descuidados donde se apilan elementos decorativos sin orden ni gusto.
Sus series de fotografías son de gran interés, especialmente una titulada Arnes, diferente de las demás y cuya temática y tratamiento formal encaja en este texto.
La obeja islandesa es una especie de gran dureza capaz de sobrevivir en temperaturas muy bajas o en situaciones de falta de alimentos. Hay quien afirma que la mentalidad islandesa coincide con el comportamiento de este animal, sobre todo la de aquellos que viven de criar a estos animales.
La localidad islandesa de Arnes es un animal que puede sobrevivir en temperaturas extremadamente bajas y a prolongadas hambrunas.
Hay quienes afirman que la mentalidad de los islandeses se corresponde con las características del animal y eso es lo que Brykczvinski ha retratado, la vida diaria en condiciones extremas de los pobladores de la región de Arnes, los que dedican su vida a la oveja.
38 personas habitando 15 casas durante todo el año y rodeados de cerca de 2700 ovejas, la estepa y el mar, no hay más en Arnes pero más que suficiente para que Jan Brykczvinski realice un muy interesante reportaje.

Captura-de-pantalla-2016-05-28-a-las-19.38.23© Jan Brykczynski

Captura-de-pantalla-2016-05-28-a-las-19.38.43© Jan Brykczynski

Los bohemios

Aquellos que parecen haber alcanzado el beatus ille, los que han creado comunidades que parecen cercanas a la utopía, los que viven sus propias normas en entornos que , al menos en apariencia, son lugares felices.

Claire Martin

Faerieland es una suerte de santuario o moderna comuna habitada por seis personas homosexuales que se identifican como Faeries, una palabra inglesa que significa algo así como semejantes a hadas..
Este peculiar lugar existe desde 1979, cuando Harry Hay, un destacado activista gay norteamericano pidió a las personas homosexuales que se deshicieran de la fea piel de sapo de la hetero-imitación para encontrar el resplandeciente príncipe hada que llevan dentro. Su intención era animar a los homosexuales a apartarse de los cánones heterosexuales.
Algunos activistas homosexuales radicales decidieron encontrar esa verdadera identidad gay apartándose de la sociedad y los campamentos “faeries” se extendieron por el mundo.
Claire Martin ha retratado la vida en uno de esos santuarios gais situado en Australia ocupando 52 hectáreas de tierra en la región del Arco Iris de Nueva Gales del Sur y su historia es en gran parte responsable de que los homosexuales de las zonas rurales australianas se decidieran a mostrarse.
Faerieland tiene unas raices hippies que entroncan con un neo paganismo y una espiritualidad indígena, además de todo eso es un lugar que tiene algo de irreal, de utopía, de Arcadia realizada.
Las fotografáis de Claire Martin retratan a la perfección la sensación de libertad, de paraíso más allá de las normas, de cuento de hadas.

Captura-de-pantalla-2016-05-28-a-las-19.40.14© Claire Martin

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Los marginales

No todo es utópica comunión con la naturaleza, en ocasiones son los inadaptados, los marginales o incluso los proscritos los que buscan una alternativa en la vida alejada de las grandes ciudades habitando comunidades que distan bastante de ser lugares de ensueño

Rebecca Rütten

Rebecca Rütten viajó en enero de 2014 a lo largo de América Central y allí se encontró con un grupo de personas que se habían establecido en un albergue donde vivían en entera libertad. En diciembre del mismo año decidió regrersar a aquél lugar que en una primera impresión de había parecido poco menos que idílico.
En aquellas dos visitas, Rütten fotografió un lugar que bautizado como Never-Never Land en el que sus habitantes, provenientes de diferentes lugares del globo vivían entre excesos sin cortapisas a cualquiera que fueran sus apetencias.
El sexo y la droga eran los reyes absolutos de aquél lugar del que la degradación se apropiaba poco a poco. Hombres y mujeres mezclados más allá de convencionalismos e incluso de leyes. Lo que allí encontró dejó una profunda huella Rebecca Rütten, su utopía poco a poco se convertía en una distopía y la repetición de excesos que tenían lugar ante sus ojos le produjeron fuertes choques emocionales y físicos.
Lo que había comenzado como un proyecto libre de pensamiento se convirtió con el tiempo en una alegoría del primitivismo de la humanidad. Las conversaciones superficiales que se repetían día a día y el comportamiento repetitivo de los huéspedes producían una sensación de deja-vu permanente. Según palabras de la autora: “Esnifaban un medicamento psicoestimulante para levantarse.Desayunaban, comían y cenaban con cervezas; tomaban Valium para dormir; bebían todos los días, incluso cuando no teníamos ganas de emborracharnos. Pasaban de la euforia de la borrachera a la resaca. Vagaban casi desnudos de un sitio a otro. Todos practicaban sexo con todos. La atmósfera era muy pesada”.
El resultado de la estancia de Rebecca en este lugar produjo un muy interesante libro titulado Never-Never Land repleto de fotos impresionantes.

Rebecca_Rutten_06© Rebecca Rütten
neverneverland_16© Rebecca Rütten

Teri Havens

Oriunda de Lubbock, Texas, Teri Havens es una fotógrafa que ha centrado su obra en fotografiar fragmentos de la cultura norteamericana durante los últimos treinta años.
En su serie titulada “The last free place“, la fotógrafa retrata a los habitantes de la ciudad de La Losa, en el desierto de Sonora, California, donde pasó una larga temporada y que ahora se han convertido en sus amigos para siempre.
Sin agua corriente ni electricidad, sólo algunos generadores, por Las Losas pululan residentes, nómadas, jubilados y un amplio catálogo de tipos humanos que habitan este antiguo camping ya sea de forma permanente o como visitantes de paso.
La chatarra o lo que cobran de la seguridad social es la única forma de manutención de muchos de ellos pero estas condiciones extremas son las que otorgan a estas personas una dignidad y uniquedad especiales. Se rigen por los códigos de la decencia humana y la sinceridad.
Y junto a las personas, los perros, cada vez más, alcanzando niveles devastadores pero bienvenidos por los habitantes de Las Losas que los han convertido en su símbolo, en una identidad común y un motivo para seguir adelante.
Las imágenes tomadas por Havens ofrecen constancia a la vez de la miseria y la dignidad. Impresionantes retratos de los que por elección o sin ella tienen su hueco en este punto al margen, entre perros y gatos callejeros, entre el polvo del desierto y el aroma de la libertad.

havens-1© Teri Havens
havens2© Teri Havens

Enlaces de interés:
Web de Alain Laboile
Web de Niki Boon
Web de Sally Mann
Web de Corey Arnold
Web de Bharat Sikka
Web de Jan Brykczynski
Web de Claire Martin
Web de Rebecca Rütten
Never-Never Land en Sefl Publish be Happy
Web de Teri Havens