Crónica particular de PhotoEspaña 2016 (III)

Tercera entrada relativa a PhotoEspaña 2016.

Fundación Canal

Vivian Maier, Street photographer

Vivian Maier fue una gran fotógrafa, eso es indudable. Las circunstancias que rodean a su trabajo tales como que no revelara sus fotos o cómo fueron encontradas, añaden romanticismo e interés a su historia. Lo demás sobra.
La llegada de esta magnífica exposición a Madrid ha traído consigo un aluvión de artículos en prensa que intentan ahondar en la personalidad de Vivian Maier, en si era una santa o un demonio y demás ridiculeces que sólo aportan un morbo ajeno a la calidad innegable de su obra.
Hay que ver esta exposición, hay que disfrutar de las imágenes y prescindir un poco de los textos que las acompañan en las paredes pues, a mi juicio, son demasiados creativos y algunas cosas no cuadran, como por ejemplo que ella empujaba a las personas de alta sociedad para provocar reacciones y fotografiarlas. No imagino a Vivian Maier actuando como si de Bruce Gilden se tratara.
En definitiva, las fotografías expuestas son excelentes imágenes que retratan el mundo en el que se movió de forma magistral. La suya es la mirada de una gran artista y uno no puede dejar de pensar en la evolución patente de su obra teniendo en cuenta que no revelaba sus fotografías y por tanto no tenía ocasión de aprender de sus errores.
Imprescindible

maier2©Vivian Maier

maier-1© Vivian Maier

Espacio Telefónica

Tras los pasos de Inge Morath, Miradas sobre el Danubio

Inge Morath fue la primera mujer miembro de pleno derecho de la prestigiosa agencia Magnum. Asistente de Cartier-Bresson en sus inicios, desarrolló una interesante carrera dentro de la que destaca el reportaje que con treinta años realizo recorriendo gran parte del Danubio para fotografiar la vida en sus orillas.
En 2014, ocho fotógrafas de diferentes procedencias y todas ellas galardonadas con el premio de fotografía Inge Morath decidieron emprender un viaje conjunto y realizar el mismo recorrido en torno al Danubio que realizara Morath años atrás.
El trabajo resultante de aquél viaje se expone ahora en Espacio Telefónica acompañado de un pequeño documental sobre el proyecto que recomiendo ver antes de disfrutar de la exposición.
Junto a las fotografías de las ocho fotógrafas se pueden ver las fotografías originales de Inge Morath y comprobar hasta qué punto fue diferente su visión de la de cada una de las fotógrafas.
Cada autora ha encarado el proyecto de forma personal y única y sus trabajos son dispares en contenido y técnicas.
Personalmente me quedo con las impresionantes fotos de gitanos con las que Claire Martin homenajea a Koudelka, con las bañistas en el mar muerto de Jessica Dimmock, los niños en blanco y negro de Emily Shiffer, la vida en las orillas del río de Claudia Guadarrama y Ami Vitale o las múltiples exposiciones de kathryn Cook.

inge_morath© Inge Morathclairemartin© Claire Martin
jessicadimmock© Jessica Dimmock
emilySchiffer© Emily Shiffer
claudiaguadarrama© Claudia Guadarrama
Kathryn-Cook© kathryn Cook

Museo Cerralbo

Shirley Baker. Mujeres, niños y hombres que dejan pasar el tiempo

Esta exposición, en cierto modo como otras que suele albergar el Cerralbo, tiene un ingrediente nostálgico y algo naif que aconseja su visita.
En las fotografías de Shirley Baker vemos habitantes de Manchester y localidades cercanas en los años sesenta y setenta y, aunque se muestran en su entorno de pobreza y dureza de vida, casi todos parecen felices, muchos de ellos con amplias sonrisas en sus rostros.
A pesar de la felicidad que aparentan, las fotografías dan sobrada información sobre las duras condiciones de vida en aquella zona del Reino Unido durante unos años muy difíciles, años en los que los barrios retratados sufrían el acoso de planes urbanísticos que amenazaban con las destrucción de las viviendas y por tanto de un modo de vida.
La mayoría de las imágenes son en Blanco y negro y sólo unas pocas en color, todas ellas de igual interés.

shirleybaker2© Shirley Baker
shirleybaker1© Shirley Bakeer

Continuará.

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Crónica particular de PhotoEspaña 2016 (II)

Continua mi visión personal de PhotoEspaña 2016.

Círculo de Bellas Artes

Transiciones. Diez años que transformaron Europa. Colección Montelay

Las fotografías de esta interesante exposición fueron tomadas entre la elección de Margaret Thatcher como primera ministra del Reino Unido en 1979 y la caída del muro en 1989, una década que cambió Europa.
El realismo a golpe de flash de Martin Parr, la distante elegancia de los depósitos fotografiados por los Becher, el color intenso de Harry Gruyaert, los paisajes devastados de Jean-Marc Bustamante o los trabajadores en Blanco y negro de Chris Kilip, todos los autores claves de esos diez años en Europa están representados en una exposición que, además de un excelente paseo por la más reciente fotografía documental europea sirve de lección de la historia que no debemos olvidar por riesgo a repetirla.
Merece una visita para disfrutar las imágenes y una nueva para asimilar la lección.

harry-gruyaert© harry Gruyaert

© Boris Mikhailov

Louise Dahl-Wolfe. Con estilo propio

Louise Dahl-Wolfe es Avedon y es Horst P. Horst, es Weston y es Man Ray, es Helmut Newton y Irving Penn, y es ante todo y sobre todo elegancia.
Esta autora estadounidense (San Francisco, 1895) realizó para la revista Harper Bazaar principalmente y para otras revistas de igual prestigio un trabajo heredero de todos los grandes que la precedieron y del que son deudores sus sucesores. Sus fotografías son la esencia de un modo de fotografiar moda y retrato que tal vez ha desaparecido, una forma de componer, de exponer y de iluminar que dignifica a las modelos a través de la composición y la luz. Retrató a las más importantes modelos y actrices de su época y no hay una sola de la que no obtuviera la imagen definitiva.
Afortunadamente ahora podemos darnos una zambullida visual en lo mejor de su arte expuesto en el Círculo de Bellas Artes. Imprescindible.

louis1© Louis Dahl-Wolfelouis2© Louis Dahl-Wolfe

Casa de América

José A. Figueroa. Und Jetzt? (¿Y ahora qué?)

Las fotografías que José A. Figueroa tomó tras la caída del muro de Berlín con una cámara de aficionado nos muestran ese momento de nuestra historia más reciente, mejor que las de otros fotógrafos que dirigieron sus lentes hacia los puntos comunes más o menos oficiales pero tantas veces retratados.
En estas fotos tomadas sin mucha preparación, casi improvisadas por respeto y por consternación, vemos no sólo el rápido deterioro del muro desde el lado este de la ciudad, sino de qué forma su espacio fue colonizado y transformado por una ciudad y un mundo que se apresuraba a olvidarlo como si matando al mensajero desapareciera el problema que este mostraba.

figueroa1© José A. Figueroa
figueroa2© José A. Figueroa

Cartografías íntimas, un acercamiento a las relaciones interpersonales

Vuelvo a sentir ante esta exposición la misma sensación que me acompaña siempre que veo las muestras colectivas de Casa América, me faltan datos y me siento perdido.
Si bien en esta ocasión la información es mayor que en años anteriores y tengo el dato de que los autores que exponen son una selección de los visionados de porfolios realizados en noviembre de 2015 en el Centro Cultural de España en México y en el Centro Cultural de España en Santiago de Chile dentro del foro «Trasatlántica», sigo mareado ante la avalancha de fotografías, muchas muy buenas a primera vista y otras que sin duda tienen detrás una historia interesante, un por qué, pero lo desconozco y no puedo apreciarlo como debería, qué pena.

vicente© Vicente González

Continuará.

Crónica particular de PhotoEspaña 2016 (I)

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Cumpliendo con la costumbre comienzo mi crónica particular de PhotoEspaña 2016. Insisto en que es una crónica particular por lo que tiene de subjetivo, aquí mostraré mi opinión que no es más que eso, un parecer privado sin intención de sentar cátedra.
Este año el tema es bien jugoso, “Europas” y en torno a él se ha estructurado una edición que viene cargada de exposiciones y eventos muy prometedores, ya veremos qué van dando de si.

Museo ICO

Robin & Becher
Desplazamientos

En el texto que se puede leer al comienzo de la exposición, Robin y Becher dejan claro que ellos no son fotógrafos sino que usan la fotografía para documentar sus trabajos. Partiendo de esta premisa fundamental, la exposición resulta muy interesante por su planteamiento, por su ejecución y por todo aquello que muestra.
Andrea Robbins y Max Becher (nacidos en 1963 en Boston y en 1964 en Düsseldorf, respectivamente, y residentes en Nueva York) llevan años trabajando sobre el concepto del “Lugar transportado” fotografiando lugares que se podrían describir como desplazados.
El edificio central de una secta judía reproducido en todo el mundo allí donde se instalan sus seguidores, ciudades chinas que reproducen la arquitectura francesa u holandesa, vestigios coloniales en Namibia, el oeste americano reproducido en Almería, un parque temático que recrea chabolas de todo el mundo o la reproducción de Venecia en un hotel de Las Vegas. Pero no sólo los lugares tienen cabida en su vasto trabajo; Figuras de “La Guerra de las Galaxias” que varían según las diferentes ediciones, Alemanes disfrazados de indios americanos o Cowboys negros entre otras nos hablan sobre la copia, sobre la extrañeza de lo sacado de contexto, lo desubicado.
La exposición es un más que interesante recorrido por la obra de Robin y Becher y por aquello de lo que nos quieren hablar. Me parece un excelente punto de partida para recorrer esta edición de PhotoEspaña.

CRManagersResidenceTwo8x10© Robin & BecherGVChurchInterior8x10© Robin & Becher

 

Fernán Gómez – Centro cultural de la Villa

Cristina de Middel
Muchismo

Ya he comentado con anterioridad que me interesa y agrada el trabajo de Cristina de Middel, creo que ha aportado frescura y renovación a la fotografía española sin caer en terrenos pantanosos como el foto-apropiacionismo y similares tendencias.
Me interesan sus proyectos, que son muchos y muy diferentes tanto desde una perspectiva formal como conceptual, pero esta vez no comulgo con su propuesta.
Siento no haber encontrado en esta exposición lo que me suele ofrecer la autora, sino más bien un acto de presunción fotográfica. Tengo sensaciones encontradas y no sé cual es peor, no tengo claro si es que la de Middel está echando un órdago contándole al mundo qué su trabajo es tan bueno que si lo expone todo mezclado sin orden ni concierto nos volveremos locos de felicidad, o si por el contrario se ha quedado sin ideas y recurre a la auto-antología para salvar la papeleta de exponer en una sala de tan grandes dimensiones.
Su reflexión sobre cómo la cantidad ha condicionado su última obra es interesante para ella y sus planteamientos futuros, pero yo, como espectador, no puedo dejar de sentir que hay algo de truco para salir del paso en esta exposición.
Espero encontrarme de nuevo con su trabajo en la forma en la que hasta ahora lo ha hecho, como por ejemplo en la exposición “Antipodes” que se puede ver en la galería de La Fábrica durante esta edición del festival o en nuevas propuestas, pero que sean nuevas.

muchismo-1© Cristina de Middel
muchismo-2© Cristina de Middel

 

Juana Biarnés

Hay una fotografía que permanece al margen de los grandes fastos, más en este país de escasos profetas. La fotografía del papel couché, la de las crónicas de sociedad como antes se les llamaba parece ser un género menor hasta que algunos programadores afortunados se topan con un genio como el de Juana Biarnés.
Todos los personajes relevantes de la época fueron capturados por su lente. De los Beatles a Isabel Preysler, todos fueron mostrados con inteligencia, con respeto y con la maestría de una fotógrafa que lo era por agradar a su padre, no por vocación, pero que supo otorgar dignidad y condición de arte a uno de los géneros fotográficos que más se han degradado con el tiempo.
La exposición muestra el trabajo prolífico de Juana Biarnés y nos recuerda como era nuestro país en su época, algo frívolo, bastante ingenuo y a la vez el germen de lo que más tarde sería. Pero además nos habla de una mujer que trabajó en un mundo de hombres sufriendo el machismo pero que no sólo no dejó de luchar por su profesión y su condición de mujer pionera sino que logró adelantarse y superar a quienes la discriminaron.
No me cabe duda de que es una visita obligada en PhotoEspaña 2016.

juana1© Juana Biarnésjuana2

© Juana Biarnés

CentroCentro

Rostros. Fotografía europea de retrato desde 1990.

El retrato puede ser el género fotográfica más interesante y el más aburrido según sea el punto de vista de quien realiza las fotografías.
Entre los muchos retratos que podemos ver cada día hay fotografías que retratan el interior de sus modelos y hay otras que no van más allá del ego del fotógrafo, algo así ocurre en esta exposición.
La muestra reúne el trabajo de un número de retratistas europeos tan nutridos que sin duda cada cual encontrará imágenes a su gusto y otras que no lo son.
Los fotógrafos que exponen son: Sergey Bratkov, Koos Breukel,  Michael Clegg & Martin Guttmann, Anton Corbijn, Christian Courreges, Luc Delahaye, Rineke Dijkstra, Denis Drazacq, Nikos Markou, Alberto García‑Alix, Jitka Hanzlová, Stratos Kalafatis, Boris Mikhailov, Jorge Molder, Lucia Nimcova, Adam Pańczuk, Dita Pepe, Anders Petersen, Jorma Puranen, Thomas Ruff, Clare Strand, Beat Streuli, Tina Barney, Thomas Struth, Juergen Teller, Paola De Pietri, Hellen van Meene, Stephan Vanfleteren, Konstantinos Ignatiadis, Ari Versluis & Ellie Uyttenbroek y Manfred Willmann.
Hay fotografías para quedarse plantado ante ellas un buen rato y otras para pasar de largo, y las unas y las otras lo serán según el gusto del espectador pero en cualquiera de los casos la exposición es una oportunidad única para conocer las tendencias y los autores de fotografía en retrato desde 1990 en el continente europeo, muy recomendable.

Captura de pantalla 2016-06-12 a las 09.28.21© Heleen van Meenerostros-Europa_128997676_5681079_1706x960

© Alberto García Alix

Continuará.