Nicholas Nixon en Fundación Mapfre

Fundación MAPFRE ha presentado hoy, 12 de septiembre, en Madrid, la exposición del fotógrafo Nicholas Nixon (Detroit, Míchigan, 1947), uno de los más importantes de la segunda mitad del siglo XX. La muestra puede visitarse hasta el 7 de enero, en la sala Bárbara de Braganza, 13 (Madrid).

© Presentación de la exposición

La muestra, compuesta por más de 200 fotografías, presenta sus principales series organizadas de manera cronológica. En todas ellas, Nixon emplea una técnica sencilla, casi obsoleta, pero impecable, usando una cámara de gran formato que impone la cercanía. Cuenta, además, con la colaboración de los retratados con el fin de mostrar los mundos próximos en los que fija su atención: los ancianos, los enfermos, la intimidad de las parejas y la familia. Su obra revela una tensión entre lo visible (el contenido) y lo invisible (los pensamientos e inquietudes de los protagonistas).
El recorrido de la exposición comienza con Vistas, serie en la que se incluyen imágenes tomadas en los alrededores de la ciudad de Alburquerque (Nuevo México) siendo estudiante de fotografía. En esta sección también se incluyen instantáneas con las vistas de Boston y Nueva York realizadas por Nixon entre 1974 y 1975. Con estas obras el norteamericano participó en New Topographics, una de las exposiciones más importantes de la historia de la fotografía.
A partir de 1977, Nixon se centra principalmente en el retrato, un género que encaja con sus intereses y valores personales que se trasladan a su trabajo diario. Este cambio de objetivo puede observarse en las siguientes series del recorrido: Porches, que ofrece imágenes que recorren los márgenes del río Charles, cerca de Boston, y más tarde otros barrios pobres de Florida y Kentucky. Las fotografías se realizan en la ribera del río, en las playas y sobre todo en los porches de las casas, espacios de transición entre lo público y lo privado.  

© Nicholas Nixon, de la serie Porches

Hacia 1984, empieza a fijarse en un tema que se acabará convirtiendo en una nueva serie que le ocupará también el año siguiente y al que ha vuelto recientemente: los ancianos alojados en residencias que visitaba como voluntario. La experiencia directa y el interés por las personas al final de sus vidas están presentes en su obra de aquí en adelante.
El siguiente proyecto que aborda tiene una evidente continuidad con la serie anterior. Se trata de People with AIDS (1988) donde el artista recoge la secuencia de quince vidas afectadas por el sida, así como cartas y conversaciones transcritas por Bebe, su mujer. Nixon se implicó de una manera muy clara en este proyecto con el fin de ofrecer una crónica honesta y real de estas vidas y se adentró en su privacidad para comprender el sufrimiento de los enfermos y el de sus seres cercanos.

© Nicholas Nixon, de la serie People with AIDS

Con la serie Familia, formada por imágenes de su mujer, su hijo Sam y su hija Clementine, Nixon se recrea en la intimidad. La proximidad de su cámara sugiere algo táctil, como si les acariciara.

© Nicholas Nixon, de la serie Familia

A partir del año 2000 Nixon no trabaja con series cerradas, sino que vuelve una y otra vez sobre sus principales obsesiones. Buen ejemplo de ello es la serie Parejas, en la que no prepara las escenas, sino que participa de ellas, y en las que se esfuerza por crear un clima de confianza que permite que la fotografía surja sola.
En Nuevas Vistas, Nixon vuelve a subir a las azoteas de Boston. Estas vistas están tomadas con un formato mayor de cámara, 11×14 pulgadas, que permite ver mucho más de lo que percibe el ojo a simple vista.

© Nicholas Nixon

En la última década Nixon se centra de lleno en el retrato, con primeros planos de recién nacidos, niños, enfermos hospitalizados y ancianos que muestran la fragilidad y la capacidad misteriosa de resistencia del ser humano. En esta línea, destaca la serie Las Hermanas Brown, sin duda su obra más conocida, compuesta por los retratos de su mujer Beverly Brown (Bebe) y de sus tres hermanas, con las que crea una de las investigaciones sobre el retrato y el tiempo más convincentes de la fotografía contemporánea.  Esta serie, con la que Fundación MAPFRE inició su colección de fotografía (2009), también forma parte de las colecciones del MoMA de Nueva York, el Museum of Fine Arts de Houston, la National Gallery of Art de Washington, o la Fundación A de Bruselas.

© Nicholas Nixon, de la serie de Las hermanas Brown

La serie de las hermanas Brown tal y como se presenta en la exposición

Cierra la exposición un pequeño grupo de fotografías tomadas en las escaleras y en el porche de su casa y en las que destacan las cortinas mecidas por el aire, así como un cuadro que siempre estuvo ahí.

Nicholas Nixon es el fotógrafo de la intimidad. En cualquiera de sus imágenes se percibe una cercanía hacia lo fotografiado, un acercamiento íntimo que resulta patente tanto en sus retratos en primer plano como en sus vistas de calles abarrotadas de tráfico. Esa cercanía hacia sus motivos se transmite al visitante y hace de esta una exposición de visita muy recomendada.

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Joan Colom, adiós al maestro.

Acaba de fallecer Joan Colom, el fotógrafo que reunía en su persona dos características antagónicas; ser uno de los más grandes de nuestra historia fotográfica y uno de los más desconocidos.
Considero oportuno reseñar algún detalle de su biografía.
Joan Colom

© Joan Colom

Colom nació y vivió en Barcelona, y se convirtió en un cronista meticuloso de la vida en la ciudad condal. Habitante del barrio chino en los años cincuenta, Joan Colom empleaba los ratos libres que le proporcionaba su oficio de contable para salir a las calles y fotografiar su entorno vital.
Casi a escondidas, con una cámara que se refugiaba furtiva entre sus ropas, fotografiaba todo lo que se encontraba, sin distinguir clases sociales o profesiones.
En sus fotografías del barrio chino hay amor por la vida y un tremendo respeto por sus fotografiados. Pasión por la vida en las aceras y amor por la fotografía. Por desgracia, no todos lo vieron así, y ello le acarreó problemas serios.

© Joan Colom

Como fotógrafo, Joan Colom llevaba una vida discreta, más bien fotografiaba por placer, si bien tuvo contacto con actividades fotográficas que fueron definitorias de su trayectoria. En el año 1957 pasó a formar parte de la Agrupación Fotográfica de Catalunya y en 1960 participó en la creación del grupo artístico El Mussol.
Fue el contacto con la AFC lo que le animó a retratar las calles, inspirado por algunos coetáneos tales como Ramón Masats, Javier Miserachs u Oriol Maspons, los maestros del reporterismo y la fotografía humanista, tan relacionados con AFAL.

Joan Colom - La mirada de polifemo© Joan Colom

Sus fotografías del barrio chino se expusieron por primera vez en el año 1961, dentro de la sala Aixelá, con el título de “El Carrer” (La Calle), que ya era una declaración de intenciones. Esta muestra de sus imágenes le procuró fama entre los que fotógrafos que admiraban su trabajo. Fue Oriol Maspons quién le animó a hablar con Esther Tusquets, editora de Lumen, para mostrarle sus fotografías.
La editora no tardó en encontrar motivo para la publicación de un libro. En la editorial consideraron que el libro debía ir acompañado de un texto, que encargaron a Camilo José Cela.
Cela escribió un texto centrándose en las muchas prostitutas que aparecían en las fotografías del barrio chino y obviando las demás. Tituló al libro “Izas, rabizas y colipoterras” en uno de sus alardes de conocimiento del castellano, pues son tres sinónimos de la palabra “Prostituta”. En el libro sólo se mostraron las fotografías que tenían alguna relación con la prostitución, desaparecieron los niños, los obreros y tantas otras. Se publicó en 1964 y con él llegó la gloria y el escándalo.

Joan Colom - La mirada de polifemo© Joan Colom

Una de las prostitutas, Eloísa Sánchez, presentándose como camarera hija de un militar y director de prisiones en Valencia, presentó una denuncia contra el libro, el fotógrafo y el autor del texto, reclamando un millón de pesetas.  Parece ser que en realidad, esta mujer era amante del comisario del barrio chino, y que fue este quien amenazó al fotógrafo si volvía a hacer fotos en su barrio.
Sea como fuere, aunque el día del juicio ella no se presentó y la causa fue sobreseída, Joan Colom pasó treinta años retirado de la fotografía.
Renunció a la fotografía, perdió todo interés y no regresó a su arte hasta pasada su jubilación. De esa época destaca su experimentación con el color y sus imágenes sobre la Barcelona Olímpica, que mostraban una cara oscura diferente a la oficial.

Aún así, el fotógrafo deja un legado de magníficas fotografías, editadas en diferentes libros que le hicieron merecedor del Premio Nacional de Fotografía (2002), la Medalla de Oro al Mérito Cultural del Ayuntamiento de Barcelona (2003), el Premio Nacional de Artes Visuales (2004) o la Creu de Sant Jordi (2006) entre otros premios y galardones.
En el mes de diciembre del año 2013, el MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluna) montó una exposición retrospectiva con el título “Yo hago la calle” mostrando más de 500 fotografías.

La obra de Joan Colom está presente en libros o en internet. Yo he obtenido algunos de estos datos de “La calle en un instante“, un magnífico documental sobre la fotografía de calle en España, imprescindible para cada fotógrafo amante de la fotografía callejera.

Enlaces de interés.
Cronología de la obra de Joan Colom