Humberto Rivas en Fundación Mapfre

Fundación Mapfre inaugura el “curso” expositivo con la muestra dedicada a Humberto Rivas. Es esta una gran exposición que aborda el trabajo de este fotógrafo a lo largo de toda su trayectoria, desde los años sesenta hasta el año 2005.

Rivas (Buenos Aires, 1937-Barcelona, 2009) fue un autor fundamental para el desarrollo de la fotografía en España. El impacto que causó su trabajo en la ciudad condal en los años 80 y 90 supuso un importante impulso para el reconocimiento de la fotografía como soporte de creación artística en nuestro país.

Violeta la Burra, 1978 Fotografía a las sales de plata 30 × 30 cm
espaivisor, Valencia

Su obra fotográfica abarca tanto paisajes urbanos como retratos, clasificación sin embargo con la que nunca se sintió cómodo y a la que nunca quiso someterse. Humberto Rivas Concebía su obra fotográfica como un gran todo. Sus imágenes de la ciudad se caracterizan por ser lugares desiertos, sin presencia humana. Son fotografías en las que los protagonistas son las señales de tráfico, paredes desconchadas, o las fachadas pintadas. En sus retratos, realizados sin ningún tipo de decoración ni referencias al espacio ni al tiempo, refleja el pulso y el desafío al que se enfrentaban los personajes que se ponían delante de su cámara.

Londres, Inglaterra, 1979 Fotografía a las sales de plata
26 × 26 cm
Archivo Humberto Rivas, Barcelona

Se le considera el creador de una nueva forma de documentar, sus imágenes buscan plasmar la huella del tiempo y de la memoria con un estilo sobrio y sencillo que invita al diálogo y la reflexión del espectador.

Luci, 1990
Fotografías a las sales de plata
38,3 × 38,3 cm c/u
Cortesía de la Fundación Foto Colectania, Barcelona

Esta retrospectiva, que incluye más de 180 obras y material de archivo ordenados cronológicamente y dispuestos en cuatro secciones Argentina/Norte, Barcelona, Inicio del color y Un proyecto de Vida, cuenta con préstamos de copias de época en su mayoría procedentes del Archivo Humberto Rivas (Barcelona), así como de las principales colecciones y museos que albergan obra suya en sus fondos: MNAC-Museu Nacional d’Art de CatalunyaIVAM-Institut ValencColección Per Amor a l´Art, MNCARS-Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; Fundación Foto Colectania y Fundación MAPFRE.

Valencia, 1987
Cibachrome
27,5 × 35,5 cm
Archivo Humberto Rivas, Barcelona

La exposición exhibe, en copias vintage, las mejores fotografías de este fotógrafo magistral, maestro de la luz en sus retratos y de la sombra en su paisaje. Aunque pueda sonar a tópico, es una visita obligada para los amantes de la buena fotografía. 

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La generación Instagram

Instagram nació hace sólo ocho años como una aplicación para compartir fotografías cotidianas con los contactos más cercanos y, en este tiempo, se ha convertido en la red social fotográfica más importante, hasta el extremo de que muchas personas no pueden disociar fotografía e Instagram.
Hoy en día, si queda alguien que no sabe qué es Instagram, la ha oído nombrar y tiene una idea lejana. Se ha implantado en la sociedad de tal manera que genera un encendido debate entre sus defensores y sus detractores. Como algunas personas, sobre todo alumnos, me piden a menudo mi opinión, aquí la dejo, anda a caballo entre ambos bandos aunque mi conclusión es positiva.

© Fran Mart

El formato y tamaño del teléfono, que para algunos es una ventaja, es un lastre para mí. Instagram no permite subir fotografías desde un ordenador y no hace muy cómoda la navegación si no se usa un teléfono, eso reduce las posibilidades de apreciar la obra de otros fotógrafos como se merece, reducida a las dimensiones de una pantalla de teléfono.
Si en cada bolsillo hay un teléfono móvil, casi en cada uno hay Instagram. Son tantos los que usan la aplicación que se llega a la saturación desde diferentes caminos. Hay exceso de imágenes, demasiadas personas subiendo fotos intrascendentes, detalles de sus vidas privadas sin interés excepto para ellos mismos. Hay una voluntad por documentar lo más trivial y convertirlo en relevante que alcanza su cota más alta en el uso de selfies.

© Marcos Alberca

El autorretrato telefónico es el mayor exponente del principal problema de esta red fotográfica, fomenta ese culto al ego que es ya una de las principales características de esta época. Instagram es campo abonado para egolatrías y fotografías vanas y olvidables, siempre bajo la tiranía del me gusta y el follow o el unfollow, pero no es menos cierto que tenemos control absoluto para luchar contra la invasión de morralla fotográfica. Como en cualquier otra red social, podemos decidir a quién seguimos y, por lo tanto, qué contenido aparecerá en nuestro teléfono móvil. Eso siempre que la censura de Facebook, propietario de Instagram, no actúe sobre las imágenes aplicando lo que llaman el shadow ban, un método de censura que condena al ostracismo mediático a quienes no son de su agrado sin que el propio usuario lo sepa.
La capacidad de decidir qué contenido veremos al abrir la aplicación resta gran importancia a las principales objeciones que se le hacen a Instagram. Hay mucho que ver, muchas imágenes de gran calidad, y nosotros decidimos qué vemos y qué aportamos a la red y es ahí donde reside, a mi juicio, la grandeza de Instagram.

© Señor Zeta

Hay millones de personas subiendo fotos a diario, no todas son selfies o foodporn. Instagram es un lugar excelente para encontrar el trabajo de grandes artistas que han decidido mostrar su trabajo para disfrute de sus seguidores. Podemos detenernos en sus cuentas para admirar su obra, si bien es cierto que el formato de Instagram nos induce a juzgar a un autor por una sola imagen y pasar de largo, a por otro, y luego otro. Aún así tenemos el poder de seguir a excelentes artistas, no sólo los clásicos, sino nuevos talentos que tienen mucho que ofrecer.
Pero, dejando a un lado la larga serie de lugares comunes que todos conocemos, en mi opinión lo más grande de Instagram es que está creando una generación de apasionados por la fotografía.
Son fotógrafos jóvenes que viven la fotografía como una parte inseparable de su vida y aprecian el valor de una imagen como ninguna otra generación anterior lo había hecho. En muchos casos les atrae hacia la fotografía el éxito descomunal de algunos “influencers” que han hecho de su imagen propia un próspero negocio, los imitan, y para ello comienzan a aprender técnicas y trucos, a comprar equipos profesionales y a dedicar un tiempo precioso a la fotografía.

@ Hi Clavero

Comienzan como aspirantes a vendedores de ego y así descubren el poderoso influjo de la fotografía, siguen las cuentas de grandes fotógrafos y procuran imitarlos, y tras la imitación, rizar el rizo con un más difícil fotográfico, y así se está creando una escuela de fotografía que abarca todo el ámbito mundial.
Si alguien hace una foto a un modelo adornado con luces de colores o subido en un balcón, todos lo hacen también, pero en el camino de la imitación buscan ir más allá, encontrar un nuevo recurso que nadie haya usado, fotografiar desde un nuevo ángulo o encuadre, con luces o entornos diferentes, etc.
En cualquier gran ciudad es fácil salir a la calle y encontrarse con estos nuevos fotógrafos, algunos fotografían con un móvil como si fuera una pistola, disparo y fin, pero muchos dominan equipos profesionales, buscan las luces, los escenarios urbanos, se arrastran por el suelo o se cuelgan de un árbol, les pica el gusano de la fotografía y en cada uno de ellos habita el germen de un futuro fotógrafo. Los instagramers están siempre ansiosos por ver nuevas fotografías y aportar las suyas, compararse para superarse, eso deja una huella en ellos, un gusto por la imagen y un aprecio por la calidad fotográfica que, si bien nace de la saturación de malos contenidos, cala en ellos y, en muchos casos, los convierte en buenos fotógrafos.
Y como las redes son al final una sola, algunos comunican sus descubrimientos en forma de vídeos colgados en Youtube, muestran sus sesiones fotográficas, informan de trucos y técnicas y así la escuela continua. No son vídeos amateurs grabados con un móvil, son excelentes comunicadores que se manejan en las aguas de Youtube pisando con pie firme y sentando las bases de un futuro prometedor.

© Roselino López, modelo @Ismalele7

En definitiva, creo que la forma en la que Instagram está influyendo a los más jóvenes, que usan esta red como un modo de expresión cotidiano, acabará por dar grandes resultados porque ya estamos viendo excelentes fotografías, y yo espero verlos y seguirlos.

Para concluir, dejo enlaces a las cuentas de algunos de esos nuevos fotógrafos en Instagram y en Youtube, creo que merece la pena echar un vistazo.

La mía, perdón por el autobombo.
Marcos Alberca en Instagram.
Marcos Alberca en Youtube
Señor Zeta en Instagram.
Señor zeta en Youtube
Hi Clavero en Instagram.
Hi Clavero en Youtube.
Fran Mart en Instagram.
Brandon Woelfel en Instagram.
Brandon Woelfel en Youtube.