Otras formas de ver la fotografía en Instagram

Me reafirmo en mi empeño por defender Instagram como fuente de descubrimientos fotográficos.
Pese a sus muchos inconvenientes de formato, modas, censuras y demás, Instagram no cesa de dar sorpresas fotográficas.

Imagen extraída de @selfieonfilm

Entre las miles de cuentas dónde se muestran fotografías sin más, destacan algunas con un enfoque diferente. Mi intención es reseñarlas según las vaya conociendo. Ni que decir tiene que si alguien conoce alguna agradeceré la aportación.

Street repeat

La copia es cómoda e instintiva. Encontramos un día una fotografía con una composición peculiar, con un uso creativo de la luz o el color, y de forma instintiva tendemos a copiarla, a querer hacer lo que otro hizo antes y le funcionó.

Imagénes extraídas de @StreetRepeat

Somos imitadores por naturaleza, copiamos todo tipo de ideas fotográficas pero tal vez sea dentro del área de la fotografía de calle dónde más patente se muestra este fenómeno.
Cualquiera puede salir a la calle con una cámara y tomar fotos, pero las calles no siempre nos ofrecen escenas inolvidables, así que ¿por qué no tirar del recurso de lo ya visto?.
Y de eso se encarga Streetrepeat, de mostrar estas tendencias dentro de la “street photography” en conjuntos de tres fotografías.

Imagénes extraídas de @StreetRepeat

Siluetas negras contra fondos de color, calles solitarias con un peatón cruzando, columnas de humo que parecen brotar de un sombrero, caminantes cargados con espejos, etc, etc.
Son tantas las ideas copiadas que esta cuenta tiene trabajo para rato, siempre atentos a lo que se cuece en instagram.
Merece la pena echarle un vistazo y aprender de nuestros errores.
Por cierto, tienen también una web muy completa que aconsejo visitar a menudo.

First of the roll

Aunque no lo parezca, hay espacio en Instagram para la fotografía analógica.
Son muchas las cuentas que muestran fotografías nacidas de un carrete, pero en el caso de First of the roll sólo interesa una fotografía de cada carrete, la primera y fallida.

Imagen extraída de @f1rstoftheroll

Los que hemos trabajado con película recordamos lo que ocurría cuando la primera imagen aparecía dividida en dos partes, una bien impresionada y otra que estaba velada porque esa parte de la película asomaba del carrete o por haber sido colocada mal en la cámara.
Entonces desechábamos aquellas imágenes, pero ahora, cuando lo digital nos impone la dictadura de la perfección, aquellas fotografías fallidas cobran un valor especial, el de la belleza que produce el error.
Hay en estas fotografías a medias algo poético. Hay belleza en esas imágenes imperfectas, el azar ha añadido nuevos mensajes y significado a las fotografías.

Imagen extraída de @f1rstoftheroll

Que este canto a la imperfección y el error en la fotografía de carrete tenga 200.000 seguidores es también un acto revolucionario contra la tiranía del píxel perfecto, es una reivindicación de otra forma de entender la fotografía e incluso la vida, menos impecable, más libre. First of the roll es un espacio para la memoria en el que merece la pena perderse.

Selfie on film

Son muchas, como dije antes, las cuentas que muestran fotografía realizada de forma analógica, las que hablan de cámaras o de procesos de revelado, siempre desde la nostalgia y alabanza del pasado.

Imagen extraída de @selfieonfilm

Selfie on film aúna la nostalgia con las tendencias actuales y demuestra que el interés por el auto retrato no es de estos días, sino que desde siempre nos hemos hecho selfies (eso sí, de forma más razonable y menos histérica)

Imagen extraída de @selfieonfilm

Selfie on film muestra los recursos para auto fotografiarse cuando no existían los dichosos palos de selfie ni las cámaras tenían objetivos por delante y detrás. Casi siempre con espejos y muchas dosis de creatividad.
En fin, un divertimento para entender que no hemos cambiado tanto.

Enlaces de interés.
Street Repeat en Instagram.
Street Repeat web.
First of the roll.
Selfie on film.
Advertisements

Conociendo a Sofie

Sofie tiene 19 años, vive en Eilensted (Alemania), tiene síndrome de Down y es la protagonista de un hermoso trabajo fotográfico de la fotógrafa Snezhana von Buedingen.

meeting sofie© Snezhana von Buedingen

La fotógrafa (Perm, Rusia, 1983) especializada en retratos y fotografía documental, ejerce su profesión en Colonia, Alemania.
En esta hermosa colección de fotografías, Snezhana von Buedingen retrata la vida diaria de Sofie, una adolescente nacida en una familia que emigró de Dinamarca y se asentó en Alemania.

meeting sofie© Snezhana von Buedingen

Sofie vive ahora en una granja, al este del país, aunque creció al cuidado de un anticuario. Ahora su vida está en la granja, así ha sido desde que acabó el colegio.
Ama la soledad, tan sólo acompañada de su novio Andy, de algunas personas en la granja y de los animales que la pueblan.
No son estas fotografías un retrato del síndrome de Down, sino de una mujer joven que habita un entorno especial y de su vida diaria en ese lugar. Pero no cabe duda de que el síndrome es una condición determinante en las fotografías de este reportaje.

meeting sofie© Snezhana von Buedingen

Las imágenes, potentes y hermosas, muestran un entorno idílico y en cierto modo decadente, casi más el escenario de una película que un lugar real. Y en ese entorno viven Sofie y los que la rodean, retratados todos de una forma que está a caballo entre la ficción bucólica y el documentalismo más crudo.
Sofie aparece como una mujer fuerte y a la vez quebradiza, a veces una niña, otras una adulta.

meeting sofie© Snezhana von Buedingen

No es el único trabajo de Snezhana von Buedingen que explora el síndrome de Down, su serie titulada “Madre” retrata a niños con síndrome junto a sus madres.
Este trabajo me ha recordado a otro que ya reseñé en este blog; “Randy” de Robin de Puy, una maravillosa profundización en la mente de un adolescente . El enlace está al pie de este texto

meeting sofie© Snezhana von Buedingen

 

Enlaces de interés.
Web de Snezhana von Buedingen
Randy
, de Robin de Puy.

Christophe Jacrot, el fotógrafo del frío.

Descubrí el trabajo de Christophe Jacrot en Twitter y de allí llegué a su cuenta en Instagram, fascinado por su trabajo que se caracteriza por fotografiar el frío y el clima adverso de una forma única y bella.

Nacido en Francia (1960), Jacrot es un fotógrafo que se confiesa fascinado por el enfrentamiento que se produce entre dos fuerzas antagónicas: las personas y el clima en el que viven, y plasma esa lucha en sus hermosas fotografías.


Tras sus inicios en el mundo del cine, donde dirigió varios cortos de cierto éxito, optó por la fotografía a causa de las graves restricciones monetarias del mundo cinematográfico.
Inició su trayectoria como fotógrafo obsesionado por lo que llamaríamos mal tiempo a raíz de un encargo dónde se le pedía fotografiar París bajo el sol para un librito turístico. Lo que parecía un trabajo sencillo se convirtió en una tarea dura a causa de la lluvia que caía incesante sobre París. De ese tiempo fotografiando bajo la lluvia le viene su interés por las posibilidades plásticas del clima frío o lluvioso.

Tras su libro París Under the Rain, Christophe Jacrot llegó a Hong Kong, y de allí a otras ciudades que cambian su fisonomía bajo la lluvia o la nieve. Y no sólo de lluvia o nieve se caracteriza su obra, pues fotografió, entre otros, los efectos del huracán Sandy que dejó Nueva York sin luz durante días enteros en 2012.
También Islandia, Normandía o Siberia han sido retratadas por el fotógrafo del frío. Las imágenes que tomó en Norilsk (SIberia) tienen una belleza extraña, parecen fotogramas de una película de ciencia ficción más que retratos de una ciudad real que sólo es accesible por avión y está prohibida a los extranjeros.

Su fotografía, si bien refleja una situación climática determinada, no es documental, sino que existe una clara intención pictórico que apela a los sentimientos y a la belleza que transmite la lluvia o la nieve. Hay algo romántico, evocador y en ocasiones estremecedor dentro de la belleza de sus imágenes.
Además de las fotografías con las que ilustro este texto, he encontrado dos vídeos sobre su obra y su persona, se pueden ver al final de esta entrada.

© De todas las imágenes, Christophe Jacrot.

Enlaces de interés:
Página personal
Entrada en Wikipedia

Un descubrimiento, los orfanatos rusos de Dmitry Markov

Sigo en mi empeño de descubrir en Instagram a grandes fotógrafos que han hecho de la red social su principal herramienta para mostrarse al mundo.

Descubrí las fotografías de Dmitry Markov antes de saber nada sobre el autor, sobre su historia o su técnica, y me fascinaron a un primer vistazo. Después investigué sobre el fotógrafo y lo que descubrí añadió interés a las imágenes.

Dmitry Markov nació hace 35 años en Pushkino, al este de Rusia y se crió en zonas pobres cercanas a fábricas textiles cerradas tiempo atrás, lo que condicionó su infancia y juventud, condicionada por una adicción a las drogas.
Buscando una salida a su situación, que era la misma de muchos de sus vecinos, comenzó a trabajar como periodista. Pero esa profesión no conseguía satisfacerle pues no le permitían dar la orientación a sus historias que él hubiera querido. Harto de su situación e influido por la trágica muerte de un amigo cercano regresó a las drogas.
Buscando una salida de su nueva recaída compró una cámara y entró como voluntario en un orfanato para niños con discapacidad de aprendizaje cercano a Pskov. Allí trabajó durante 7 años, tiempo suficiente para conocer a fondo a los internos del orfanato y las gentes que por allí pasaban.

En ese tiempo escribió sobre lo que allí vio usando su cámara para documentar sus artículos.
Pero estando en el orfanato le robaron su cámara y ese hecho fue decisivo en su carrera pues tras el robo comenzó a usar su Iphone y gracias a esa herramienta descubrió las posibilidades de la fotografía. 


Desde entonces, Dmtry Markov viajó por orfanatos de Rusia grabando reportajes pero, sobre todo, tomando fotografías con el teléfono.
En sus fotos aparecen amigos y conocidos suyos, muy a menudo, y aquellos que residen en los orfanatos. Todos ellos quedan reflejados en sus instantes más cotidianos, en los entornos que habitan y en toda la grandeza y la miseria de sus vidas. 

La cuenta de Instagram de Dmitry Markov cuenta actualmente con 224.000 seguidores y no paran de crecer.
El trabajo de este autor se ha convertido en un magnífico estudio sobre la Rusia menos conocida, la de la gente, sobre todo jóvenes, que sobrevive en duras condiciones. La cotidianidad de los orfanatos y de los hogares de su país se refleja en forma de magníficas imágenes que se caracterizan por un excelente uso del color pero sobre todo por una mirada única que retrata la vida de los rusos con tanta amargura como amor.

© De todas las imágenes, Dmitry Markov

Enlaces de interés:
Cuenta de instagram de Dmitry Markov

Un descubrimiento, la aventura de libertad de Emmanuel Rosario

Ahora que toda la fotografía que se cuelga en internet parece fluir hacia Instagram, no está de mal echar un vistazo a otras fuentes. De ellas, Flickr sigue siendo un excelente lugar para encontrarse con la obra de autores muy interesantes.
Ha sido en Flickr donde, por pura casualidad, me he topado con el trabajo de Emmanuel Rosario.
Bastó un vistazo para que las imágenes del autor llamaran mi atención y la capturaran sin liberarla hasta haber visto todas las fotografías que cuelga en su cuenta.
Emmanuel Rosario

© Emmanuel Rosario

Lo que a priori parecía ser una colección de imágenes domésticas de un grupo de jóvenes se desvela en pocas fotos como un excelente retrato, no sólo de un grupo de personas concreto, sino de un viaje fascinante incluso de una forma de vida.
O tal vez no, tal vez no sea nada de esto y sólo se trate de mi apreciación personal. No hay información sobre quienes son esas personas, sobre su oficio o lo que los mantiene juntos, si bien creo que es bastante obvio que se trata de un grupo de rock y de su peripecia a lo largo de los Estados Unidos.

Emmanuel Rosario

© Emmanuel Rosario

Bastaría con investigar someramente en internet para encontrar información detallada sobre las fotografías, pero he preferido no hacerlo, no saber nada sobre el autor y dejar que las fotografías sugieran en lugar de informar. Ahora, cuando los discursos interminables y muchas veces vacíos acompañan a la fotografía, me apetece no saberlo todo, me reconforta recrearme en las fotografías sin poseer toda la información, dejar que hablen por sí mismas, que cada foto me cuente sólo lo que quiera contar y disfrutar el misterio.
Emmanuel Rosario

© Emmanuel Rosario

Las fotografías de Emmanuel Rosario me hablan de un grupo de personas viviendo una aventura dentro de los parámetros clásicos del sexo, drogas y rock and roll. Veo a un grupo musical, Rotten Mangos, viviendo un viaje de música y excesos a lo largo de los Estados Unidos. Encuentro en estas imágenes una peripecia en la que el sexo tiene un componente natural y repetitivo y veo hombres tumbados, también mujeres, pero sobre todo muchos hombres semidesnudos tumbados en actitud de reposo, de descanso de sus desmadres o tal vez soportando el peso del alcohol o las drogas.

Emmanuel Rosario© Emmanuel Rosario

Estas imágenes, sus tonos cálidos y la naturaleza de los retratados, me recuerdan a las que tomara Ryan McGinley en su trabajo más célebre siguiendo a un grupo de jóvenes a lo largo de los campos norteamericanos. Hay en las fotos de Emmanuel Rosario el mismo culto a la libertad y la juventud, la misma fascinación por Norteamérica como escenario para la libertad, pero encuentro en estas un mayor apego con la realidad, mayor dureza y un leve toque de amargura. 

Emmanuel Rosario© Emmanuel Rosario

No sé si esta impresión coincide con la realidad, pero así lo veo yo y de este modo he disfrutado este descubrimiento que me ha fascinado al primer vistazo. Que cada uno extraiga su propia interpretación. Emmanuel Rosario

© Emmanuel Rosario

Enlaces de interés:
Flickr de Emmanuel Rosario 
Página del autor
Emmanuel Rosario en Instagram

Un descubrimiento. Randy, de Robin de Puy

Instagram ha pasado de ser, en mi opinión, de la red social más proclive al autobombo fotográfico a convertirse en un magnífico escaparate para descubrir autores de gran interés.
Los milennials continúan su proliferación de selfies y fotos de lo que han comido cada día, pero entre la avalancha de aspirantes a influencers crecen las cuentas de fotógrafos que no sólo muestran un interesante trabajo, sino que le sacan un gran partido a los condicionamientos formales que impone Instagram.
Tengo la intención de reseñar a algunos de los autores que poco a poco voy descubriendo mientras uso Instagram, por su alto interés y por mi firme voluntad de mantener este blog activo pese a mis limitaciones de tiempo.

Randy Robin de Puy

© Robin de Puy

Randy (Robin de Puy)

Decubrí este trabajo a través de la cuenta que en Instagram tiene Lensculture, la prestigiosa web de fomento de la fotografía y desde la primera imagen atrajo mi atención y algo más, de modo que busqué a la autora de la serie y algo de documentación en internet, cosa que ha sido difícil pues no hay mucho donde buscar.

Randy Robin de Puy© Robin de Puy

Robin de Puy es una fotógrafa neerlandesa nacida en 1986 en la ciudad de Rotterdam. Ya en el año 2009, su serie titulada “Girls in Prostitution” obtuvo en Photo Academy Award al mejor proyecto de graduación. Sólo cuatro años después, recibió el Premio nacional de Retratos por el retrato que hizo de su colega An-so e Kesteleyn.  En 2016 se inauguró su primera exposición en el Fotomuseum de La Haya con su serie “If This is True…”, una colección de retratos realizados en un viaje de 8.000 millas sobre una Harley-Davidson a lo largo de los Estados Unidos.

Randy Robin de Puy© Robin de Puy

La  obra de Robin de Puy que me ha descubierto su trabajo no es ninguna de estas, sino “Randy”, un trabajo de retrato introspectivo de una sola persona a lo largo de muchas imágenes.
El día 7 de julio de 2015, mientras recorría los Estados Unidos a lomos de su Harley, Robin de Puy estableció su base de trabajo en Ely, Nevada. Una vez dado por concluido el trabajo, decidió quedarse unos días más y esa misma noche se encontró con Randy, un adolescente desgarbado y famélico que pasó junto a ella a toda velocidad. En una fracción de segundo, ella comprendió que debía conocer a ese chico y fotografiarlo.
Randy era un preadolescente frágil, con un rostro que llamaba la atención, constelado de pecas, con grandes orejas y una expresión de pérdida constante.  ¿Puedo fotografiarte? preguntó ella y él correspondió encogiendo sus hombros. Después asintió y ella tomó un retrato. Varios días después, Robin abandonó la ciudad y creyó olvidarse de Randy.
Una vez en Amsterdam, el recuerdo de Randy no se desprendía de su mente y decidió que debía fotografiarlo de nuevo. A finales de 2016 lo buscó y más tarde en febrero de 2017, y después en mayo de 2017. En cada una de esas ocasiones, Robin tomó las fotografías que forman tan hermoso trabajo, lo acompañó de la mañana a la noche, documentó sus movimientos y su vida diaria.
“Nunca antes había conocido a alguien quien da tanto espacio para mirar, para mirarlo. A cambio beso peces ” Dijo ella, refiriéndose a la costumbre que tenía Randy de pedirle que besara los peces de río con los que solía jugar.

Randy Robin de Puy© Robin de Puy

Randy tardó ocho años en empezar a hablar, en su informe escolar se lee que  no tiene grandes dotes para la comunicación., Cuando habla, a veces sus palabras son inaudibles y poco a poco empieza a desarrollar su lenguaje y formas particulares de comunicarse. Pero Randy habló cuando Robin finalizó su trabajo y le dijo que debía partir.

Randy Robin de Puy

© Robin de Puy

La primera vez que fotografió a Randy, Robin le pidió que mirara a la lente y, como no le dijo que podía parpadear, el miró con los ojos abiertos hasta que se le escaparon las lágrimas por las mejillas. A partir de entonces, Robin le decía, antes de tomar cada foto, que podía parpadear.

© Robin de Puy

A Randy le gustaría ser policía y tener tres hijos cuando sea mayor. Randy se ríe cuando siente dolor y casi siempre tiene hambre.

© Robin de Puy

Randy” es uno de los más emotivos e impactantes trabajos de retrato fotográfico que he visto en mucho tiempo. “Randy” es una introspección delicada pero profunda en el alma de un adolescente que no es como los demás, que anda perdido pero es feliz. “Randy” es un conjunto de poderosas imágenes (Fotografías y videos) que se quedan alojadas en algún lugar del cerebro de donde no se desprenden. “Randy” es un ensayo sobre la condición humana tal y como se materializa en un chico que podría haber sido mucho más de haber nacido en otro lugar pero que gracias a ello pudo protagonizar las magníficas fotografías de Robin de Puy.


Algunos enlaces.
Web de Robin de Puy
Web de Lensculture
Robin de Puy en Instagram
Lensculture en Instagram

Joan Colom, adiós al maestro.

Acaba de fallecer Joan Colom, el fotógrafo que reunía en su persona dos características antagónicas; ser uno de los más grandes de nuestra historia fotográfica y uno de los más desconocidos.
Considero oportuno reseñar algún detalle de su biografía.
Joan Colom

© Joan Colom

Colom nació y vivió en Barcelona, y se convirtió en un cronista meticuloso de la vida en la ciudad condal. Habitante del barrio chino en los años cincuenta, Joan Colom empleaba los ratos libres que le proporcionaba su oficio de contable para salir a las calles y fotografiar su entorno vital.
Casi a escondidas, con una cámara que se refugiaba furtiva entre sus ropas, fotografiaba todo lo que se encontraba, sin distinguir clases sociales o profesiones.
En sus fotografías del barrio chino hay amor por la vida y un tremendo respeto por sus fotografiados. Pasión por la vida en las aceras y amor por la fotografía. Por desgracia, no todos lo vieron así, y ello le acarreó problemas serios.

© Joan Colom

Como fotógrafo, Joan Colom llevaba una vida discreta, más bien fotografiaba por placer, si bien tuvo contacto con actividades fotográficas que fueron definitorias de su trayectoria. En el año 1957 pasó a formar parte de la Agrupación Fotográfica de Catalunya y en 1960 participó en la creación del grupo artístico El Mussol.
Fue el contacto con la AFC lo que le animó a retratar las calles, inspirado por algunos coetáneos tales como Ramón Masats, Javier Miserachs u Oriol Maspons, los maestros del reporterismo y la fotografía humanista, tan relacionados con AFAL.

Joan Colom - La mirada de polifemo© Joan Colom

Sus fotografías del barrio chino se expusieron por primera vez en el año 1961, dentro de la sala Aixelá, con el título de “El Carrer” (La Calle), que ya era una declaración de intenciones. Esta muestra de sus imágenes le procuró fama entre los que fotógrafos que admiraban su trabajo. Fue Oriol Maspons quién le animó a hablar con Esther Tusquets, editora de Lumen, para mostrarle sus fotografías.
La editora no tardó en encontrar motivo para la publicación de un libro. En la editorial consideraron que el libro debía ir acompañado de un texto, que encargaron a Camilo José Cela.
Cela escribió un texto centrándose en las muchas prostitutas que aparecían en las fotografías del barrio chino y obviando las demás. Tituló al libro “Izas, rabizas y colipoterras” en uno de sus alardes de conocimiento del castellano, pues son tres sinónimos de la palabra “Prostituta”. En el libro sólo se mostraron las fotografías que tenían alguna relación con la prostitución, desaparecieron los niños, los obreros y tantas otras. Se publicó en 1964 y con él llegó la gloria y el escándalo.

Joan Colom - La mirada de polifemo© Joan Colom

Una de las prostitutas, Eloísa Sánchez, presentándose como camarera hija de un militar y director de prisiones en Valencia, presentó una denuncia contra el libro, el fotógrafo y el autor del texto, reclamando un millón de pesetas.  Parece ser que en realidad, esta mujer era amante del comisario del barrio chino, y que fue este quien amenazó al fotógrafo si volvía a hacer fotos en su barrio.
Sea como fuere, aunque el día del juicio ella no se presentó y la causa fue sobreseída, Joan Colom pasó treinta años retirado de la fotografía.
Renunció a la fotografía, perdió todo interés y no regresó a su arte hasta pasada su jubilación. De esa época destaca su experimentación con el color y sus imágenes sobre la Barcelona Olímpica, que mostraban una cara oscura diferente a la oficial.

Aún así, el fotógrafo deja un legado de magníficas fotografías, editadas en diferentes libros que le hicieron merecedor del Premio Nacional de Fotografía (2002), la Medalla de Oro al Mérito Cultural del Ayuntamiento de Barcelona (2003), el Premio Nacional de Artes Visuales (2004) o la Creu de Sant Jordi (2006) entre otros premios y galardones.
En el mes de diciembre del año 2013, el MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluna) montó una exposición retrospectiva con el título “Yo hago la calle” mostrando más de 500 fotografías.

La obra de Joan Colom está presente en libros o en internet. Yo he obtenido algunos de estos datos de “La calle en un instante“, un magnífico documental sobre la fotografía de calle en España, imprescindible para cada fotógrafo amante de la fotografía callejera.

Enlaces de interés.
Cronología de la obra de Joan Colom