Crónica particular de PhotoEspaña 2017 (II)

Dedico esta entrada a comentar las exposiciones de fotografía en el Círculo de Bellas Artes.
Si hubiera que buscar una palabra que definiera las exposiciones que el Círculo de Bellas Artes alberga en esta edición de PhotoEspaña, sería; Oscuridad.
Una oscuridad presente en el fondo y la forma. las fotografías de los tres autores, seleccionados por Alberto García Alix, comparten un gusto por la ausencia de luz, por las imágenes sombrías en su temática. Tres autores, tres formas fascinantes de acercarse al borde de la luz.Pierre Molinier Círculo de Bellas Artes La mirada de Polifemo

Antoine D’agata
Corpus

La exposición de fotografías de D’agata es obsesiva, repetitiva, machacona en los conceptos y en las imágenes, pero estas cualidades no suponen un lastre sino una virtud.
Echo en falta algún dato sobre el modus operandi del autor, saber si estas imágenes son resultado de un trabajo de estudio o tomadas en algún siniestro lugar consagrado al sexo y la droga. Los textos que pueblan las paredes hablan de experiencia y contenido auto biográfico, pero no profundizan. Aún así fascina ver el tratamiento del sexo, violento, oscuro, siniestro y bello, muy bello. Hay belleza en cada imagen, en cada cuerpo sobre impresionado sobre si mismo, en las sombras reinando sobre las luces.
Antoine D’agata perturba tanto como seduce, y sólo por eso merece la visita.
Antoine D'Agata Circulo de Bellas Artes PhotoEspaña La mirada de Polifemo
© Antoine D’Agata

Pierre Molinier.
Ce fut un homme sans moralité

La sala Minerva del Círculo de Bellas Artes, tan pequeña y casi escondida, se ha vestido de gala con un montaje expositivo delicado, exquisito. La muestra coloca algunas imágenes a la altura de los ojos de quienes opten por sentarse en unas pequeñas sillas.
Y lo que los ojos ven son imágenes inquientantes y misteriosas. Retratos andróginos de personas vestidas con lencería erótica y practicando diversas posturas y prácticas sexuales. Un vistazo más a fondo desvela que el protagonista de estas imágenes, o casi todas de ellas, es el propio autor, muchas veces junto a sí mismo merced a fotomontajes de una época previa al photoshop.
Pierre Molinier, amigo y colaborador de los surrealistas, pintor de profesión y fotógrafo aficionado, sorprendió a su época con su culto al fetichismo, onanista y travestido, y hoy en día siguen causando una impresión similar pese al peso del tiempo sobre sus imágenes.

La mirada de Polifemo© Pierre Molinier

Paulo Nozolino
Loaded Shine

Paulo Nozolino expone veinte fotografías en blanco y negro, a gran formato en una sala oscura. Veinte imágenes verticales en las que poco importa lo que el autor ha retratado.
Da lo mismo si en una fotografía aparecen unas tuberías sucias, las patas de un burro o una percha en un armario, todas las imágenes son bofetadas placenteras que nos despiertan del letargo museal.
Las fotografías, tan grandes, tan oscuras, tan negras invitan al silencio, a la contemplación y al descubrimiento, a sumergirse en el misterio que atisbamos en cada una sin llegar a descubrirlas.
Para mí, este autor portugués ha sido un gran descubrimiento, procuraré seguirlo y conocer más a fondo su trabajo porque me ha gustado, mucho.

Paulo Nozolino Círculo de Bellas Artes La mirada de Polifemo© Paulo Nozolino

Tres son las exposiciones de fotografía en el Círculo de Bellas artes y tres ocasiones para disfrutar de la mejor fotografía, la que se sale de lo convencional y explora nuevos territorios creativos.